La Echeveria Laui es microendémica de Oaxaca, México

Echeveria Laui

Ficha de la Echeveria Laui

Familia Crassulaceae
Subfamilia Sempervivoloideae
Tribu Sedeae
Género Echeveria
Especie Laui

 

La Echeveria Laui es una hermosa planta crasa en peligro de extinción, microendémica de México, que se caracteriza por tener hojas carnosas de color verde oscuro y recubiertas por un polvo gris azulado. Es una de las más atractivas del género, muy buscadas por jardineros y aficionados por su apariencia y floración.

Pertenece a la familia de las Crassulaceae y Sempervivoideae, destacadas por su gran adaptación a las temporadas de sequía y temperaturas cálidas.

El epíteto de su nombre ‘Laui’, fue acuñado en 1976 en honor a Alfred Bernhard Lau, botánico y misionero alemán, que realizó importantes descubrimientos de plantas cactáceas y crasas en México, entre ellas, la Echeveria Laui.

Características de la Echeveria Laui

La Echeveria Laui crece solitaria y produce pocos hijuelos

Esta suculenta puede crecer hasta los 15 cm de altura por 12,5 de diámetro. Sin embargo, su crecimiento es bastante lento, pero es longeva si se mantiene con los cuidados apropiados.

Sus hojas son perennes, carnosas, abovadas, con bordes y ápice redondeados. Crece formando una roseta muy simétrica, gracias a su tallo suculento.

Como dijimos a principio, la piel de las hojas son de color verde oscuro, pero la planta produce una sustancia cerosa, o polvo natural blanquesino en la superficie (pruina), que la protege del medio ambiente. Esta capa que la hace ver gris azulado, se puede desplazar fácilmente con el tacto de nuestros dedos, tal como nos ocurre con algunas uvas o ciruelas, lo que no es muy estético.

Es una planta de hábito solitaria, que crece en las laderas del Río Salado o Zapotitlán  (como se le conoce localmente), a las afueras de Santiago Quiotepec, en el estado Oaxaca.

El origen exclusivo de la Echeveria Laui, su crecimiento lento, el deterioro de su medio de vida por la erosión del viento, el pastoreo de animales y la recolección indiscriminada de ejemplares con fines comerciales, son elementos que han condenado a esta planta al peligro de la extinción.

Cuidados de la Echeveria Laui

Tal como otras plantas crasas, no requiere cuidados especiales, sino por el contrario, poca atención nuestra. Eso sí, aunque la planta se adapta bien a las temporadas cálidas  y soporta días de sequía, no es tan resistente al exceso de agua.

Por otra parte, la planta pudiera ser atacada por cochinillas algodonosas y pulgones, por lo que se recomienda eliminar las hojas más antiguas que se van secando con el pasar del tiempo. Es propicio hacer esto porque al quedar restos de hojas en descomposición, pudiera convertirse en un medio de refugio para dichas plagas.

Cuando practique este procedimiento, tenga cuidado de no quitar aquellas hojas que aún tienen vida, es decir, que no se hayan secado por completo. Si lo hace, asegúrese de tener a la mano algún fungicida a base de cobre, para curar y cicatrizar el tallo en el lugar donde estaba la hoja que eliminó. Así evitará la entrada de patógenos al interior del tallo.

Sin embargo, aunque la cochinilla algodonosa y el pulgón son insectos parásitos controlables, su aparición en las plantas nos puede servir de indicador. Por lo general, atacan aquellas suculentas que se encuentran débiles, producto del exceso o carencia de agua, desequilibrio nutricional, alta humedad, iluminación solar incorrecta o algún problema en el sustrato.

Iluminación

Su suculenta crecerá feliz en un lugar bien iluminado y donde puedan recibir algunas horas de sol

La Echeveria Laui es una planta de sol, pero no resiste su total exposición. Por esta razón en su hábitat natural, nace en las laderas de un río, donde hay arbustos más grandes, o entre peñascos que le oculten en las horas de mayor intensidad.

En semejanza a sus circunstancias naturales, la planta puede habitar y crecer sana en ambientes interiores como el hogar u oficina, pero cercanos a alguna ventana, o alféizar, donde pueda recibir la luz solar de las primeras horas de la mañana o de la tarde. Si la ventana está orientada hacia el norte, será mucho mejor para la Echeveria.

Temperatura

Aunque nuestra Laui puede resistir días fríos, no tolera las heladas. Existen registros de plantas que han sobrevivido a temperaturas de 5 °C. Sin embargo, para un mayor cuidado y desempeño de la misma, se sugiere que el frío no baje por debajo de los 8 a 10 °C.

Humedad

Durante los días invernales, en países donde ocurren las 4 estaciones, es necesario que la planta esté resguardada del medio externo. En estos casos, asegúrese que no esté muy cerca de la calefacción o del humidificador, ya que pueden condensarse partículas de agua sobre las hojas, tallo y cuello de las hojas. Y la presencia de humedad por mucho tiempo, puede desencadenar en fungosis y con ello la llegada de las cochinillas.

Para evitar esto, asegúrese de que la planta reciba buena ración de luz solar, sobre todo en los días invernales, y reducir los riegos a uno o dos por mes.

Riego

Los riegos para esta planta son poco frecuentes y dependen mucho del tipo sustrato.

Con un suelo bien permeable, los riegos deben realizarse una vez seque completamente el sustrato. Así le dará oportunidad a las raíces de asimilar el agua que necesitan hasta agotar toda la humedad existente.

Asimismo, se recomienda regar bajo, de forma de no mojar las hojas, el tallo y el cuello  de la planta, para evitar desarrollo de hongos, o quitarle la pruina de la piel de sus hojas.

Recuerde, este método es la clave de la supervivencia de la mayoría de las suculentas, y en especial, la Echeveria Laui.

Sustrato y abono

El sustrato debe estar mezclado con trozos muy pequeños de gravilla, piedra pómez, y turba de coco, para darle oxígeno y estructura ligera al suelo

Los suelos donde nacen estos ejemplares, son muy permeables y poco profundos, lo que impide que se formen encharcamientos en el mismo.

De esta forma, se debe escoger un tipo de sustrato para cactus o suculentas, con moderada cantidad de materia orgánica, pero con mayor proporción de arena.

Esto también deberá ir mezclado con trozos muy pequeños de gravilla, piedra pómez, y turba de coco, lo que le dará oxígeno y una estructura ligera al suelo, permitiendo el crecimiento de raíces sanas sin que se retenga el agua por mucho tiempo.

En cuanto a la fertilización, aunque la planta tiene pocos requerimientos debido a su ritmo de crecimiento lento, se recomienda abonar dos veces por año, mayormente en las estaciones de mayor actividad, como lo es primavera y otoño.

¿Cómo reproducir la Echeveria Laui?

Al plantar, el sustrato debe estar seco y transcurrida una semana a dos, se aplica un riego superficial

La mejor forma de reproducir la Echeveria Laui es mediante la separación de sus hijuelos o compensaciones y  poresquejes de hojas, aunque también es posible hacerlo mediante sus semillas. En tal caso es positivo que al hacerlo, sea en época de primavera u otoño.

Cuando proceda a separar los hijuelos u esquejes de hojas, procure que se desprenda desde el cuello que está adherido al tallo.  Luego, debe dejarla reposando de 3 a 5 días en un lugar fresco antes de ser plantada. Esto con la finalidad de que cicatrice la herida y no entre cualquier patógeno.

Posteriormente, se colocan en la superficie a plantar, de forma que la cicatriz esté en contacto con el sustrato y pueda desarrollar raíces. El sustrato debe estar seco y transcurrida una semana a dos, se aplica un riego superficial.

Flores de la Echeveria Laui

Flor de la Echeveria Laui

En verano, la planta produce un tallo grueso de 15 a 20 cm de altura, desde donde produce varios racimos, con inflorescencias de color rosa, y en la parte interna, de color anaranjado intenso.

En fin, cultivar una Echeveria Laui, es tener todo un espectáculo natural en su hogar u oficina. ¿Le gustaría tener una?