La Haworthia Limifolia es una planta que requiere riego moderado y semi sombra

Haworthiopsis Limifolia (Haworthia Limifolia) – Piel de cocodrilo

ficha_Haworthiopsis_limifolia

Familia Asphodelaceae
Subfamilia Asphodeloideae
Género Haworthiopsis
Especie Limifolia

 

La Haworthiopsis Limifolia es una planta suculenta, de mucha demandada por su rara y atractiva apariencia rústica, fácil cuidado y pequeño tamaño. Cualidades que la hacen ideal para hermosear espacios internos o externos en el hogar y lugar de trabajo.

Es originaria de algunas regiones de Suazilandia, el sur de Mozambique, y el sudeste de Sudáfrica, caracterizadas por un clima tropical, de dos estaciones, y de escasas a moderadas precipitaciones con suelos permeables. Se cree que fue a partir de principios del siglo XX, cuando fue llevada a otros países del mundo.

Características de la Haworthiopsis Limifolia

Su nombre, “Haworthiopsis”, pertenece a un género de plantas suculentas de la subfamilia Asphodeloideae, cuyas especies estaban incluidas previamente en Haworthia, y fue separada en 2013 por el botánico ingles Gordon Rowley.

Por otra parte, “Limifolia”, proviene del latín “limes”, que se traduce en el verbo “limar” y, “folia”, que se significa “hoja”. Su conjunción entonces quiere decir “hoja de limar”, precisamente por sus franjas abultadas y protuberancias. De allí que se le conozca con el nombre de “Piel de Cocodrilo”, o “Tabla de lavar de hadas”.

Esta plantase le puede encontrar en color de verde claro a verde oscuro, siendo su tamaño máximo hasta 13 cm y 11 de diámetro. No posee tallo y, como todas las Haworthiopsis, sus hojas son gruesas, triangulares y puntiagudas al final, dispuestas en forma de estrella.

Cuidados de la Haworthiopsis Limifolia

Debido a que en el sudeste africano solo experimentan dos estaciones, invierno y verano; es lógico que esta planta no resista climas extremos.

No obstante, se sabe que han sobrevivido a temperaturas de -1°C, pero por tiempos muy cortos. A esa temperatura la savia (agua fundamentalmente) en su interior se congela, produciendo así daños capilares. Sin embargo, hasta 10°C, su planta tendrá buena adaptación.

Riego y humedad: ¿Cuándo debo regarlas?

Este es un ejemplo de raíces sanas. Cuando están podridas tienen una apariencia negra y olor fétido.

Las suculentas por lo general no requieren de mucho riego y tampoco de humedad permanente. Cuando el sustrato permanece húmedo por mucho tiempo, se activan ciertos microorganismos que luego producen hongos o bacterias, y estos atacan las raíces de la Haworthiopsis, comenzando a podrirse.

Para que esto no ocurra, solo basta con un riego moderado, lo suficiente para humedecer bien la tierra, permitiendo que drene  luego cuando esta ya se haya secado, puede volver a regarse.

Una técnica para saber si el suelo o sustrato de la planta requiere riego, es introduciendo un palillo de madera en un extremo alejado de las raíces. Si al retirarlo sale seco y casi limpio, es indicio de que requiere agua. Si por el contrario sale húmedo y con partes de tierra adheridas, entonces no es tiempo de regarle.

Un síntoma de la pudrición de raíces es evidente cuando el verde de las hojas se torna más claro de lo normal y van perdiendo su firmeza. Sin embargo, puede prevenirse en el principio de esas manifestaciones, reemplazando el sustrato.

Sustrato y abonado

El suelo preferido de las suculentas, es un suelo permeable, por lo que evitar encharcamientos en nuestras macetas o jardinera es un asunto vital.

Para ello, debemos preferir sustratos Francos, es decir, con las proporciones equilibradas para la vida vegetal y agrícola, y además de ello, con tendencia a ser arenosos. Así tendremos un sustrato con suficiente materia orgánica, y de textura blanda para permitir el desarrollo  normal de las raíces.

No obstante, si el diseño de la maceta no favorece el drenaje, puede colocar en el fondo del mismo, antes del sustrato y planta, una capa de cobertura de piedra pómez picada, perlitas, o piedras pequeñas. Ello permitirá el flujo de agua por el orificio de drenaje y al mismo impedirá que el mismo se obstruya con el tiempo.

En cuanto a la fertilización de la Limifolia, por lo general, presenta bajo requerimientos debido a su lento crecimiento y tamaño pequeño. Sin embargo, el fertilizante para suculentas debe añadirse diluido, y una vez, durante los meses en que el crecimiento esté activo, a finales de invierno o primavera.

Condiciones: Iluminación y hábitat

Cuando la Piel de cocodrilo está más tiempo expuesta al sol, las puntas de sus hojas se tornan verde oscuro.

La Limifolia, así como todas las plantas, requiere de luz para hacer su fotosíntesis y alimentarse. Sin embargo, no es una planta que deba dejarse totalmente descubierta a los rayos del sol, ya que en su hábitat natural se encuentra entre las rocas, al pie de arbustos o vegetación de mayor tamaño en zonas semi boscosas.

En entornos interiores, como el hogar u oficinas, basta con que la suculenta esté ubicada en una zona bien iluminada, y donde además lleguen algunos rayos del sol (o luz natural) durante el día, cerca de la ventana.

Flores de la Haworthiopsis Limifolia

Por último, no podíamos dejar de mencionar que esta Haworthiopsis, produce una pequeña flor de color blanco pálido; solo que no es tan voluminosa como en otras suculentas. La misma crece al final de un largo y fino tallo que puede llegar a medir de 13 a 15 pulgadas, desde el centro de la planta.

Sin duda, la Haworthiopsis Limifolia es una de esas plantas exóticas ideales para armonizar cualquier espacio interno o externo. Ya sea en solitario, o en asociación de otras suculentas, su Limifolia resaltará siempre por su elegante apariencia rústica y poco común.