La Haworthiopsis Attenuata es miembro de la tribu de las Aloeae

Haworthia Attenuata (Haworthiopsis) – Planta Cebra

La Haworthiopsis Attenuata, antes Haworthia Attenuata, pertenece al grupo de suculentas y aloes

Familia Asphodelaceae
Subfamilia Asphodeloideae
Tribu Aloeae
Género Haworthiopsis
Variedad Attenuata

 

La Haworthiopsis Attenuata, antes llamada Haworthia Attenuata, es una planta suculenta que ha servido para la decoración de espacios internos en macetas o jardineras de cactus,  por su elegante y rústica apariencia, de fácil cuidado y gran resistencia.

Sus registros de origen la ubican en Cabo Oriental, una provincia del sudeste de la República de Sudáfrica, caracterizada por un clima mediterráneo, de dos estaciones, con lluvias suaves y veranos soleados.

Características de la Haworthia Attenuata

Se trata de una planta de  color verde oscuro, caracterizado por las franjas blancas transversales, producto de la formación de tubérculos o verrugas en ambas caras de cada hoja. Puede llegar a medir hasta 15 cm, y alrededor de 2,5 cm de diámetro.

Sus hojas son rígidas, carnosas, alargadas y afiladas, y nacen de un tallo muy pequeño no visible, pues a penas sobresale un poco de la superficie del suelo, lo suficiente para que nazcan y tengan soporte todas las hojas.

Su género, Haworthiopsis, pertenece a un género de plantas suculentas de la subfamilia Asphodeloideae, de la tribu Aloeae, cuyas especies estaban incluidas previamente en Haworthia, y fue separada en 2013 por el botánico ingles Gordon Rowley.

Por otra parte, «Attenuata», se deriva del latín Attenuó, que significa «delgada», «disminuida», o  «atenuada», precisamente por su principal característica en sus hojas, alargadas, delgadas o menos gruesas en sus puntas.

Un hecho curioso es que muchas personas confunden esta planta con la Haworthiosis Fasciata, por sus franjas o tubérculos blancos. Sin embargo, la característica que diferencia a la Attenuata, es que  dichas formaciones blancas las tiene en ambas caras de las hojas, mientras que en la Fasciata, la cara interna  es lisa.

La Planta Cebra tiene formaciones o tubérculos en la cara interna de la hoja

Cuidados de la Haworthia Attenuata

Esta planta suculenta no requiere de cuidados frecuentes, tampoco de podas y es resistente a muchas  plagas y enfermedades.

No obstante, por norma general y sobre todo en suculentas, cuando se realiza la eliminación de hojas marchitas o dañadas, se debe tener cuidado de que la herida en el tallo esté limpia, libre de insectos hasta que haya cicatrizado, pues de lo contrario se le podría abrir la puerta a algún patógeno, y la planta enferme.

Sin embargo requiere de unas condiciones mínimas de hábitat, similares al clima mediterráneo que se tiene en Cabo Oriental, lo que sí evitaría el estrés hídrico por carencia de agua, o proliferación de hongos y bacterias por el exceso.

Condiciones: Iluminación y temperatura

La Haworthiopsis Attenuata, tal como mencionamos a principio, se adapta muy bien en espacios interiores, y puede resistir períodos cortos en oscuridad, como por ejemplo, un fin de semana fuera de la oficina, o el hogar.

Sin embargo, la suculenta prefiere ambientes bien iluminados, con luz solar indirecta o filtrada pues de lo contrario crecerán manchas marrones permanentes, que son quemaduras por los rayos ultravioleta del sol.

Ahora bien, en cuanto a la temperatura, la Attenuata no resiste las heladas, siendo 10°C la mínima agradable para la suculenta. Aunque se tiene conocimiento de que han soportado hasta 30°F (-1°C) en períodos muy cortos.

Riego

A la Planta Cebra le gustan los suelos permeables, que impidan los encharcamientos, sin embargo ello no indica que no le guste el agua. En este caso, los riegos deben realizarse una vez el sustrato se haya secado completamente, y estos deben ser abundantes en verano, dejando la posibilidad que el mismo se vaya evaporando y la planta vaya absorbiendo lo que necesita para vivir.

Con tan solo una aplicación cada dos semanas (depende de lo cálido del clima), bastará para tener a su planta africana feliz y sana.

No obstante, en invierno se recomienda no regar o hacerlo muy eventualmente,  pues en esta temporada la humedad del sustrato no se evapora, y por ende puede favorecer la reproducción de fusarium, un hongo que habita en forma equilibrada en la mayoría de suelos y que, en condiciones de humedad permanentes, se reproduce con mayor rapidez, provocando la pudrición de las raíces de la Haworthiopsis.

Un síntoma de exceso de agua, se evidencia cuando la textura de las hojas se torna blanda con poca firmeza y su color verde se vuelve semi traslúcido.  Cuando ello ocurre, aún está a tiempo de cambiar el sustrato de la planta por uno más permeable y libre de patógenos.

Sustrato y abonado

El sustrato de las suculentas debe ser poroso, que permee el agua y permita la evaporación.Las suculentas, y en especial la Haworthiopsis Attenuata, prefiere suelos Francos, es decir, con las proporciones de arcilla, arena y materia orgánica equilibradas para la vida vegetal, y además de ello, permeables.

Sin embargo, si usted no tiene a disposición tales elementos, puede optar por buscar sustrato para cactus, y mezclarlo con una porción pequeña de tierra para plantas, añadiendo primero en la maceta una capa delgada de gravilla de río, o piedra pómez picada, para permitir el drenaje eficiente del agua, e impedir que estos agujeros se obstruyan con el tiempo.

En cuanto a la fertilización, esta suculenta no presenta muchos requerimientos nutricionales, ya que su crecimiento es lento y no alcanza un tamaño grande. En este sentido, usted puede optar por aplicar una muy pequeña dosis fertilizante para plantas suculentas, de forma diluida durante el riego, al menos una vez por año, durante la primavera, si vive en un lugar donde ocurren las 4 estaciones. O en invierno, donde solo hay dos estaciones.

Reproducción de la Planta Cebra

Los hijos de la Attenuata nacen a un lado de la base del tallo

Uno de los métodos más fácil de reproducir la Haworthiopsis Attenuata, es mediante el trasplante de los hijos que va produciendo alrededor de su tallo principal.  Se recomienda hacerlo cuando la planta tenga al menos uno o dos hijos a su alrededor y estos ya tengan varias hojas.

Luego de separar los hijuelos de la madre, se procede a curar el tallo con algún cicatrizante disponible en el vivero o tienda de plantas. Posteriormente, con el sustrato preparado en la maceta, se siembra en un hoyo en el centro de la maceta, de por lo menos a un centímetro de profundidad, lo compacta delicadamente con las yemas de sus dedos y por último, humedece el sustrato.

Flores de la Haworthiopsis Attenuata

La Cebra produce varias flores al año, en primavera y en verano. Estas son de color blanco pálido, y crecen en forma de campana a lo largo de un fino tallo que puede llegar a medir 16 pulgadas de largo (40cm) desde el centro de la planta.

Las flores de la Haworthiopsis Attenuata crecen alrededor de un fino tallo

Sin embargo, para que una planta pueda entrar en floración, requiere de múltiples factores. El más común de ellos es la adecuada iluminación, y el resto de las condiciones de hábitat que mencionamos anteriormente para que su sistema reproductivo se active e intente colonizar el lugar donde se encuentra.

Otras variedades de la Attenuata

De esta especie también se han registrado varias sub especies, entre la que destaca la Haworthiopsis Attenuata var. radula, cuyas hojas son más largas y franjas o tubérculos más pequeños y abundantes, pudiendo llegar a medir 6 pulgadas (15cm) de altura por 6 de diámetro.

También resalta la Haworthiopsis Attenuata «Super Cebra», cuyas franjas o tubérculos son más anchos y de un color blanco más intenso, que contrasta muy bien con el verde de fondo.

Y por último, la Haworthiopsis Attenuata f. Tamba, que sorprende por sus hojas de color verde claro, más cortas, gruesas y carnosas, en comparación con otras variedades de esta especie.

En resumen, la Haworthiopsis Attenuata o Planta Cebra, y sus distintas variedades, son un elemento importantísimo a considerar para la decoración de espacios interiores, y exteriores con semi sombra. Su fácil cuidado, reproducción y resistencia la hacen merecedora de un espacio en su hogar, trabajo o lugar de recreación.